El fascinante juego de la vida Como es lógico, todo sistema vital tiene sus reglas y, si bien es interesante conocerlas, lo realmente importante es poder observarlas. Esto es lo que pretendemos hoy al traer a estas páginas el bonito juego de la vida. Este juego está basado en el que desarrolló John Conway, matemático de la Universidad de Cambrigde, para explicar de una manera gráfica y sencilla las leyes que rigen los estados reales de evolución de la vida. Las leyes son las siguientes: - Cualquier célula que tenga dos o tres vecinas puede sobrevivir en la próxima generación.
- Si una célula tiene más de tres vecinas muere por superpoblación.
- También morirá la célula, de soledad, si sólo tiene una célula vecina.
- Cualquier espacio vacío adyacente a tres elementos genera una nueva célula.
En la versión que hoy presentamos, hemos introducido algunas posibilidades de cambio en estas leyes, para poder observar las diferencias entre un sistema vital y otro, según se varíen la leyes de evolución de éstos. Los cambios introducidos son: - 1. Nace una nueva célula si se unen dos.
- 2. Una célula morirá por superpoblación si tiene más de cuatro vecinas.
- 3. Muere de soledad si no hay contactos. Toda esta serie de reglas hace posible el ver una variedad de formas celulares increíble, entre las que destacaríamos, si utilizamos el primer bloque de reglas, que es el original del creador, las siguientes:
— TERNAS (Fig. 1). Formas de tres células. Son cinco y sólo dos de ellas, la B y la C, se estabilizan, desapareciendo las demás. — ESTRUCTURAS ESTABLES (Fig. 2). Una vez que han conseguido esta forma, permanecen así hasta que se añade una nueva célula. — DESLIZADORES (Fig. 3 y 4). Los deslizadores son formas nómadas de cinco células que no dejan de moverse hasta el momento en que chocan con otra formación, destruyéndose ellas y, en muchos casos, a otras formaciones estables. Hay otros tipos deslizadores que son llamados «astronaves». Su base no puede ser superior a los seis elementos, pues al moverse despedirían chispas que entorpecerían su paso. — MATUSALENES (Fig. 5). Aunque al principio no hay ninguna cosa que haga pensar en un futuro muy prometedor para esta formación, los «matusalenes» llegan a vivir, en muchos casos, hasta 1.103 generaciones y llegan a expandirse de una forma increíble. Pueden ser de muchos tipos. Como, no obstante, sería muy largo el reflejar aquí la enorme cantidad de posibilidades y formas de esto, juego, les recomendaríamos, por ejemplo, el echar un vistazo al último libro de Martín Gardner, de la editorial Labor, en el que podrán ver todo un müestrario de estas especialísimas formas. Las instrucciones para construir formas celulares son bastante simples y nosotros pensamos que están bien explicadas en el mismo juego, por lo que extenderse en ellas lo consideramos innecesario. Esperamos que este juego, tan interesante y bonito de observar, guste a nuestros lectores y que se diviertan investigando el desarrollo de las innumerables formas celulares que se pueden construir. AS |