La pasión por la Fórmula 1 (según San Mateo) Una gota de sudor corre por su mejilla bajo el casco, los 45 grados en el interior del fórmula 1 comienzan a resultar insoportables. Los motores rugen estrepitosos, por fin, cuando el aire ya es irrespirable y la tensión alcanza su limite, la bandera cae. Con este programa podrá conseguir sentirse un verdadero piloto cuando su bólido alcanza los 300 km/h, sentir la vibración del chasis en las cerradas curvas y la emoción al adelantar a un oponente. El programa, a pesar de su longitud, merece la pena ser tecleado por su extrema pulcritud y esmerados gráficos. Para su ejecución y funcionamiento no se precisan de instrucciones ya que el propio programa las incorpora, pudiendo ser observadas en cualquier momento. AS |