Guerra bajo el mar La Serie Oro que presentamos en esta ocasión es uno de esos juegos que siempre conviene tener a mano para descargar agresividad. Por supuesto que es un juego de guerra, aunque lo que hay que destruir no son marciamtos. Son submarinos enemigos. Con este programa nos situamos en la Segunda Guerra Mundial, a los mandos de un submarino nazi, con el objetivo de destruir el mayor número de barcos enemigos posibles y para ello sólo se dispone de torpedos. Ellos también atacarán, por lo que hay que evitar ser descubierto. Para destruir el submarino, el enemigo dispone de artillería y cargas de profundidad. La posición del enemigo se conoce mediante el radar y se ve lo que ocurre en la superficie a través del periscopio, con el que también se sigue la trayectoria de los torpedos lanzados. La posición del contrario se conoce mediante el radar. Se ve lo que ocurre en la superficie a través del periscopio, con el que también se puede seguir la trayectoria de los torpedos lanzados. Dos barras indican el combustible y el aire de reserva. Cuando se está en inmersión, el aire disminuye, más rápidamente cuanta mayor profundidad se alcanze. Al emerger el aire se regenera, pero muy lentamente, por lo que es necesario no agotarlo en exceso. Para cambiar de rumbo y variar la velocidad, hay que utilizar los cursores. Para sumergirse se llenan los tanques de agua, de este modo se coge lastre y el submarino se hundirá. Para subir hay que hacer justo lo contrario; es decir, soltar el lastre. Los torpedos se disparan pulsando la barra espadadora, pero no si el submarino está subiendo o bajando. Tiene que estar nivelado y estabilizado. Para subir o bajar el periscopio, se pulsa la tecla COPY: una vez, sube; dos baja. Por último, advertir que para hundir un destructor se necesitan cuatro torpedos, para los portaaviones seis, y para los acorazados ocho. AS |