| FAIRLIGHT
Introducci¢n. Bienvenido a la tierra del resplandor. Est a punto de entrar en un mundo maravilloso. Lo que hace ser a este juego bastante especial es una ambientaci¢n al programa llamana ®Técnica de Construcci¢n en Tres Dimensiones¯. Esta técnica le permite un nivel de gr ficos y un nivel de realismo en tres dimensiones nunca visto en un ordenador deméstico. Todo objeto con el que se cruce en el juego tiene sus propios atributos especiales. Usted puede mover objetos alrededor suyo e incluso amontonarlos, si es que le parece bien. Los objetos y caracteres, en general, tienen caracter¡sticas del mundo real como peso y a veces hasta un cierto grado de inteligencia. Pero usted, como el héroe Isvar, tendr cinco bolsillos para llevar cosas, aunque depende también del peso. Y si usted, l¢gicamente lleva objetos ligeros, como una llave, podr viajar m s r pidamente que si lleva otros pesados, como un barril. Esta técnica permite ambién, como ver , un envidiable grado de detalle en las habitaciones y cavernas en tres dimensiones. El resultado final es un castillo muy realista y un sistema anexo de cuevas que podr explorar si lo desea. Pero cuidado!, como en la vida misma, si quiere encontrar algo es dif¡cil hacerlo. Bueno, lo cierto es que muchos objetos tienen usos m gicos, y que no todo es como parece a primera vista. Este juego puede llevarle varios meses antes de resolverlo, as¡ que no se siente esperando ver en la primera tarde todo lo que Fairlight tiene que ofrecerle. Esperamos sinceramente que usted distrute tante jugando al Fairlight, como Bo Jangeborg lo hizo cre ndolo. Estése atento al pr¢ximo juego de Bo, Fairlight II, que The Edge le ofrecer . Londres, Oto¤o de 1985 EL JUEGO CARGA Fairlight se carga simplemente tecleando LOAD " " y presionando ENTER. Al poco tiempo el juego se pondr en marcha. JOYSTICK Fairlight puede, adem s, ser usado con un joystick. Los movimientos convencionales de este le permitir n guiar a Isvar por el castillo, y el bot¢n de disparo har luchar a Isvar. Todas las dem s funciones se consiguien mediante teclas. OBJETOS DE LA TIERRA DEL RESPLANDOR Para ayudarle a identificar algunos objetos de la tierra del Resplandor, he aqu¡ una lista de los m s frecuentes: Taburete, Barril, Garrafa, Llaves, Bolsa de oro, Poci¢n, Planta, Pan, Horno, Cocina y Pergamino. Muchos objetos tienen un uso y muchos pueden no ser lo que parecen. Ojo!, las pistas para descubrir el resplandor est n desperdigadas. No s¢lo en el juego, sino en la tapa, la pantalla inicial y en el siguiente texto. CRONICAS DE LA TIERRA DEL RESPLANDOR Un preludio: La luz revelada. Una tierra moribunda. No ocurrieron las cosas de repente. La Tierra del Resplandor hab¡a sido alguna vez un hermoso lugar, poblado por una hermosa raza, dirigido por fuertes y dignos Reyes y Reinas. Pero la belleza se hab¡a marchitado, los l¡deres se hab¡an ido debilitadose y la luz se hab¡a casi apagado. Los libros de historia escritos por los Antiguos en los lejanos d¡as hablaban de una tierra de paz, de m£sica y de reposo. Una tierra donde parec¡a que el sol brillaba luminosamente todos los d¡as en un cielo azul y claro. Una tierra en la cual todo y todos eran m gicos. Nadie pod¡a explicar exactamente que era lo que hab¡a fallado, aunque una legi¢n de historiadores no hacia m s que intentarlo. Fue Geri¢n, un gran y poderoso jefe que med¡a ocho pies de altura (seg£n se dice) quien empluj¢ a la zona a una costosa y temible guerra. Odgar reemplaz¢ al fuerte Geri¢n s¢lo para prohibir el estudio de cualquier ciencia, m£sica o arte m gica. Sigui¢ luego una sucesi¢n de gobernantes débiles, desde Retch a Leofine, quienes se dedicaron a dar la £nica y clara orden de hundirse m s y m s en el caos y la oscuridad. Y, entonces, cuando aparentemente un jefe bueno tom¢ el poder, su pueblo le asesin¢. Esto fue el signo definitivo de la tierra decadente, y entonces muchos desaparecieron y abandonaron Resplandor hacia tierras m s lejos de la monta¤as Cynwulf. S¢lo los Awars del castillo permanecieron solos y silenciosos en la llanuras de Avarslund. El £ltimo lugar de residencia de un rey de Resplandor, el Rey Avars, que seg£n algunos fue rey cuando a£n la Tierra era un sitio m gico, sin decadencia. No se recuerda ya que alguien consiguiese franquear la entrada a este residuo, que recuerda lo que el lugar fue anta¤o. Por todas partes se oyen leyendas al respecto, por lo visto, algunos anteriores a los m s remotos antepasados del pueblo de Resplandor, que dicen que en ella siempre hab¡a un agradable verano, o que incluso que Segar el inmortal esperaba su momento para conseguir que la luz volviese a la Tierra. Pero pocos de los que viv¡an entonces pod¡an creerlo, por lo misterioso que el castillo era, y por eso comenz¢ una época feudal, con los mercaderes y los barones gobernando, si es que se puede decir que alguien gobernaba en aquella tierra dividida. Un delito, un encuentro, una pergunta inesperada. Isvar no daba mucho crédito a las leyendas de sus antepasados, y, menos a£n, a los mitos sobre los Avars del Castillo. "Las nubes est n hoy grises... as¡ que imagino que estamos en Julio -pensaba-. No puedo evitarlo, pero me r¡o al pensar que los antiguos se inventaban cualquier cosa si eso les conven¡a. Por ejemplo, eso de que antiguamente, en tiempos ya pasados, el cielo era azul y claro, y el sol brillaba al menos ocho horas al d¡a. Azul! Qué tonter¡a! O como cuando me dicen que no e acerque a este bosque, el Bosque del Ogro. "Peligroso", dicen, "un lugar diab¢lico y temible", y llegan a decir que hay serpientes venenosas. Pues yo estoy seguro de que apenas hay serpientes por aqu¡, y respecto a las otras historias, seguro que est n intentanto ocultar algo. Quiz ... ¨un tesoro? El caso es que hay algo valioso y hay que encontrarlo. Esto es ciertamente tenebroso... y silencioso. Pero... ¨qué es eso? ¨Una rama rota?, ¨un murciélago?, ¨un b£ho? No te pongas nervioso, Isvar, ya sabes que... Espera... ¨Qué? De nuevo un ruido, como si algo o alguien respirase aqu¡ al lado. Me parece que volveré después y que ahora me voy a ir. Bueno, el camino estaba aqu¡ mismo hace un momento, y ahora ha desaparecido! Esto est oscuro, pero de todas formas no hay ni rastro del camino. Auxilio!! No te asustes, joven maestro, dijo una voz tan suave, que Isvar, al principio, pens¢ que se trataba de un ngel. "Este es el bosque del Ogro, y amigos del ogro bastante bien aqu¡, s¡, y Ogro querer a joven maestro, no dejar que ning£n da¤o venirle a él. Desde hace mucho tiempo, Ogro vio al joven maestro, ¨por qué el joven maestro no venir m s pronto? ¨por qué dejar s¢lo a Ogro tanto tiempo? ¨Eh? ¨No gustar Ogro al joven maestro? ¨Eh?". La cabeza y el cuerpo de Isvar estaban por igual heladas ante aquello que hab¡a delante suyo. Parte de él quer¡a salir corriendo, pero la otra estaba totalmente fascinada por aquella criatura de forma femenina que permanec¡a medio inclinada delante suyo. Y parec¡a conocerle! ¨Pero c¢mo era posible? Y aquellos ojos, aquellos ojos tan hermosos que le daban la bienvenida... Isvar cay¢ en una deliciosa pérdida de conciencia, y entonces sinti¢ como Ogro le levantaba y se lo llevaba... Isvar se recuper¢, seg£n le pareci¢, una eternidad después. Yac¡a en el suelo de una caverna y el débil reflejo de un t¡pico d¡a de Resplandor se ve¡a a través de la entrada. También hab¡a una figura de un anciano encapuchado, y antes de que isvar pudiese ordenar sus ideas, el anciano le habl¢ con voz grave y resonante: "Lev ntate Isvar, tenemos mucho que hacer y si no te das prisa me temo que Ogro volver para usarte como su desayuno." Sin saber muy bien lo que hac¡a, el cuerpo de Isvar se puso autom ticamente de pie y se encontr¢ siguiendo al anciano fuera de la cueva, a un claro del bosque. Aun confuso, Isvar le habl¢ tartamudeando: ¨Quién eres?, ¨D¢nde estoy?, ¨De d¢nde vienes?", mientras otra parte de él dec¡a "y adem s, ¨c¢mo sabes mi nombre?" "Isvar te has equivocado. Has ignorado las ense¤anzas de tus Mayores y has entrado en el bosque del Ogro. Pero puedo ayudarte a que te salves. Ven, ven por aqu¡. Bajamos esta cuesta y ya estamos fuera del alcance del Ogro. Estar s entonces a salvo Ven muchacho, no tengas miedo!" Isvar le sigui¢ cautivado por la voz del hombre. Baj¢ la cuesta y lleg¢ a un camino que s£bitamente se volvi¢ m s empinado y corria parejo a un muro. "Este debe ser uno de los muros exteriores del castillo Avar", pens¢ Isvar. No me hab¡a dado cuenta de que estaba tan cerca." "Por aqu¡ muchacho. Hemos de movernos r pido si queremos alejarnos del Ogro. Es m s peligroso de lo que puedas pensar. Por aqu¡ nene, por aqu¡". El anciano hab¡a encontrado una apertura en el muro, que Isvar habr¡a jurado que no estaba all¡ un momento antes. Al entrar se llev¢ el mayor susto de su vida. "Pero... pero... Esto es el castillo Avar! Estamos dentro. Pero, si est¢ no lo ha hecho nunca nadie, al menos los mayores nos dec¡an que nadie lo hab¡a hecho desde que el £ltimo rey Avar muri¢, hace tres mil a¤os". Mientras, hablaba Isvar, se dio cuenta de que la pared que estaba detr s de él era compacta, y que no hab¡a la m s m¡nima se¤al de una apertura de cualquier tipo. Estaba atrapado! Se volvi¢ para hablar con el anciano, pero vio que este se dispon¡a a decir algo, ya con una cara m s patética y apocal¡ptica. "Isvar, he de reconocer que te he traido con enga¤o hasta el castillo. Te equivocas al decir que nadie antes ha estado aqu¡ desde el Rey Avars. Yo mismo vivo aqu¡ y llevo as¡ muchos, muchisimos a¤os. ¨Viviendo. digo? no!, mejor diré atrapado! Porque soy un prisionero y lo que ves delante tuyo no es m s que una m scara de mi mismo que he creado con la fuerza de mi pensamiento. Soy un prisionero Isvar, en aquella torre de all¡. Si yo fui una vez el hechicero de la Corte del Rey Avars, s¡, y f¡jate lo viejo que soy! Pero el verdugo del rey me dej¢ atrapado aqu¡ hace todo ese tiempo. He esperado Isvar, no sabes como he esperado. S¢lo uno vino antes que t£ y a él le hice la misma pregunta que te voy a realizar. Pero él me fall¢, Isvar, y tu no debes hacerlo, no debes fallarme! Isvar! Debo ser libre!, pero la £nica manera de conseguirlo es que tu encuentres aqu¡ un libro, ïel libro de la luz". Ese libro es m gico, nada superior a él, y es mi m xima esperanza de volver a mi dulce tierra. Debes encontrarlo! Traémelo y mis cadenas invisibles se romper n, y te aseguro que entonces podré darte los medios para que abandones el castillo, pero solo entonces. Pero cuidado, Isvar, porque los que me dejaron aqu¡ encerrado no me dejaron desatendido. Ver s Guardas, diablillos y muchas otras criaturillas que est n dispersas por todo el castillo para eliminar a aquellos que han conseguido franquear la entrada. El que vino antes que t£, tuvo éxito, e incluso, no sé, quiz encontr¢ el libro. Pero, ya digo que no lo sé, los Guardianes le atraparon y le encerraron también en los calabozos". "Adelante. Deprisa, Isvar. Animo, el futuro de Resplandor, depende de t¡. Y, recuerda, el libro s¢lo pudo ser escondido cerca del Rey Avars! Yo no puedo ayudarte m s a localizarlo. Pero corre que no hay tiempo que perder!" Con esta £ltima frase, la visi¢n del anciano pareci¢ apagarse y poco después hab¡a desaparecido de mi entorno. "Espera, espera un momento", grit¢ Isvar "debes saber algo m s sobre donde puedo encontrar el libro debes saber algo m s sobre como puedo orientarme por el castillo!, seguro que puedes decirme algo m s". Pero no hubo respuesta. CONTROLES Y-P Arriba y derecha H-ENTER Abajo e izquierda Q-T Arriba e izquierda A-G Abajo y derecha SYM-SPA Salto B-M Lucha X-V Levantar CAPS/Z Saltar 1-5 Seleccionar objeto 6-7 Usar objeto seleccionado SYM-O Recomenzar partida SYM-SPACE Pausa. |