La «fastuosa» presentación del videojuego de Carlos Sainz puso en órbita al equipo de Zigurat. El pasado mes de diciembre, fue presentado en Madrid el videojuego de Carlos Sainz. El acto tuvo lugar en el concesionario Kuruma de la marca japonesa Toyota y contó con la presencia inestimable del genial piloto Campeón del Mundo. El concesionario en cuestión estaba lleno de gente. Jorge, Charlic y Fernando, Zigurat en pleno, estaban tan alucinados como nosotros por el revuelo formado. La tele estaba allí, y el objetivo de las cámaras suponía muchísima más trascendencia de la que se puede imaginar.  Cailos Sainz flanqueado por Jorge Granados y Femando Rada, es decir, Zigurat.
Carlos Sainz andaba de un sitio a otro derrochando simpatía y buenos modos. Cuando se acercó a nosotros, increíblemente fue él quien inició la conversación pidiéndonos opinión sobre «su» juego. Parecía muy entusiasmado, tanto por el resultado final como por el proceso seguido, ambos supervisados personalmente por la técnica del formidable conductor. Confesó tranquilamente que su relación con el mundo de la informática no había pasado del ordenador del Toyota y sin embargo aceptó sin condiciones el acercamiento a un campo tan complicado como el videojuego doméstico. La intervención mágica de Carlos Sainz, absolutamente mentalizado con la idea fantástica del juego, ha sido definitiva. El piloto no dejó de apoyarles un momento, ni de consultarles ni de ayudarles e incluso quiso poner su rúbrica a lo logrado, especificando las notas pertinentes de un tramo concreto. De repente, en un momento de la noche Carlos se sentó frente a un ordenador. Ya nos había advertido antes de ponerse a jugar, que era mucho más difícil conducir el Toyota en el ordenador que en la carretera. Como quiera que no nos lo creimos, esperamos atentos a que Carlos se echara unas partiditas en la versión PC del juego. Efectivamente, derrapaba en las curvas, chocaba contra todos los objetos y perdió irremisiblemente los lugares de honor. Claro que ésto sucedió sólo en la pantalla. | Los programadores: « Très meses para hacer el coche » Más exhultantes que los miembros de Zigurat y más radiantes que el coche de Carlos Sainz, el grupo de programadores de Arcadia no cabía de gozo. Su última creación les llevó demasiado tiempo como para poder romperse fácilmente, y el necesario como para merecer algo asi. El éxito de critica que tuvo su primer hit. El Poder Oscuro, les hizo entrar en el mundo de la informática con los dos pies. Curro Jimenez y Satán fueron lanzados posteriormente con diferentes reacciones. El famoso bandolero no «enganchaba» y Satán y Dinamic no fueron excesivamente agradables con ellos.  Los programadores de Arcadia siguen atentos las acciones de Carlos Sainz.
Carlos Sainz supone la culminación de un esfuerzo continuo. Durante casi un año no se habló de otra cosa ni en sus casas, ni en sus empresas ni en su familia. Lo primero era informarse sobre lo que era un Rallye. Play en el video, y horas delante de la TV. Luego conocieron a Carlos. Y entonces fue cuando se pusieron a trabajar. Sudorosos por los focos de la cámara y los flashes de los fotógrafos, relataban el proceso de construcción. La idea de la perspectiva nueva les pareció más que oportuna perfecta, pero «parece mentira que las cosas tan simples se compliquen hasta ese punto» y un ruidito del motor, una nube de humo del derrape y los bloqueos de fas ruedas por la acción del freno de mano, se convirtieron en clavos en la Cruz. «Sólo deciros que nos tiramos tres meses para hacer el coche» hasta que decidieron emprender procesos de digitalización de gráficos y movimientos a través de una miniatura que colocaron en todas las posiciones posibles. De todas formas no se mostraron demasiado confiados, las sonrisas desvelaban esperanza pero no triunfo, lo que por otra parte era más que creíble dadas las condiciones del software en España. Aún así no pudieron evitar que los acontecimientos les desbordaran por completo, creo que como a todos. |
J.C. García, MH |