EN España Tom y Jerry no han tenido demasiada popularidad debido a la presencia de Pixie y Dixie y el gato Jinks (el de «¡Marditoh roedo-reh!»). A pesar de ello casi todos conocemos al ratón inteligente que siempre puede con el gato estúpido. Si tuviéramos que adoptar el papel de uno de los dos, seguramente, sagaces que sois, eligiríais al inteligente Jerry. Como es lógico, el juego tiende a reflejar el argumento general de la serie y por ello, adoptando el papel de Jerry, deberemos esquivar al temido y molesto gato para poder coger trozos de queso que se encuentran en las estanterías. Para ganar algo de tiempo, podemos (sólo en algunas versiones) arrojar contundentes objetos a la cabeza de nuestro eterno enemigo con la intención de paralizarlo durante un corto período de tiempo. En la base de la pared hay ratoneras en las que podemos introducirnos. Al hacerlo, avanzaremos por un túnel intentando esquivar las bombas y cogiendo los quesitos hasta que salgamos de él, volviendo a las pantallas bidimensionales. La estructura del juego es igual durante todo su desarrollo, lo que no es demasiado alentador. Lo que más puntos hace perder al juego es cierta dificultad para superar los objetos del decorado y, consecuentemente, una pasmosa facilidad de Tom para atraparnos. Los gráficos son buenos, aunque no en exceso, y la adicción, en consecuencia, cae mucho. Lo mejor en cualquier caso es la música, bastante lograda. En general es un juego de calidad media nada destacable. ASO   
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