Johny Comomolo, único superviviente de una nave de colonización terrestre, ha decidido vengarse. Para ello, ha colocado el rumbo de su nave de salvamento hacia el culpable de su derrota: un destructor espacial de la clase Tex.  
Una vez introducido en la nave, su misión es llegar al nivel 0, donde conseguirá apoderarse del control de la nave. A primera vista, el objetivo parece sencillo, pero hay un ligero inconveniente; el destructor está formado por 10 niveles de 256 pantallas cada uno, comunicados entre sí por cinco ascensores, de los cuales sólo dos son accesibles. La cosa se complica aún más, ya que cada uno de los ascensores incorpora una clave para su uso. Dicha clave consiste en superar un videojuego a los que los enemigos de Johny son muy aficionados, y en el cual son unos maestros. Aparte de estas pequeñas dificultades iniciales, el protagonista se encontrará en su camino a una variedad de enemigos con intenciones poco agradables; cyborgs, detectores de movimiento, goteras radiactivas, etc. El decorado de la nave es bastante reiterativo, lo que hará que te pierdas con facilidad. En cuanto a los gráficos, no son nada del otro jueves y el movimiento algo lento, por lo que podemos decir que el programa no es excesivamente brillante, aunque, en general resulta entretenido. MicroHobby
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