En unos tiempos en los que ya todos creemos que ya se ha hecho todo en el amplísimo campo de los juegos, tiempos en los cuales la moda es retornar a los orígenes de los entrañables y primitivos marcianos, todavía hay quien aparece de improviso llevando hasta nuestras pantallas un «más difícil todavía», un juego cuyo tema no se haya tocado hasta el momento.  
Es el caso de Hijack, un escalón más en el camino hacia el techo del mundo de los juegos, un paso más hacia ese límite irrebasable, en el cual todos los temas ya hayan sido tratados y retrata dos en la pantalla de nuestro ordenador. Por el momento, los videojuegos están pasando una fase de transición o, incluso, de crisis, en la cual éstos, más que relajarnos y hacernos pasar un momento agradable y divertido, consiguen desesperarnos, aumentar nuestro mal genio y, en conclusión, frutarnos. Aquellos inocentes juegos, retorcí dos como ellos solos, capaces de enervar al jugador más paciente, de desesperar al menos impaciente, deberían usarse, más como recreo y diversión, como castigo y constricción. Imaginemos: un travieso en clase, un gamberro o ladrón, un aficionado al fútbol demasiado «apasionado» o un defraudador de hacienda; se le sienta delante de la pantalla de un ordenador y se le dice, «hasta que no llegues al final del Three Weeks in Paradise no comes»... Moriría de inanición. Pero como sabemos, uno a veces se encuentra con agradables sorpresas: es el caso de Hijack. La primera impresión, ojeando las instrucciones, puede ser imaginar un juego terriblemente complicado. En éstas se nos explica la aparición de once personajes, los cuales quizás nos creamos incapaces de recordar durante el juego, pero no es asi. El programa es una especie de película en la cual poco a poco nos vamos familiarizando con los actores y con el medio que les rodea. El tema es el siguiente (y de ahí su originalidad): eres el jefe de la división cuya misión es extinguir el terrorismo de manera pacífica. El programa comienza en tu despacho, en las páginas del periódico que tienes encima de la mesa se puede leer la noticia de un secuestro en masa: una veintena de ni ños. Tu misión consiste en negociar y tratar con los secuestradores para que todo acabe con un final feliz. Tu equipo está formado por dos agentes del FBI y CIA respectivamente, asesores y ayudantes militares y políticos, una encargada de publicidad, otro de finanzas y una secretaria. Entre todos, dirigidos por ti, desde las oficinas del departamento, donde también trabaja el presidente, debéis adivinar las pretensiones de los secuestradores y preparar lo que piden. Cuando el presidente lo crea necesario, te permitirá viajar hasta el lugar donde se encuentran los malhechores, para negociar con ellos. El juego posee amplísimas posibilidades, buenos gráficos, movimiento algo lento pero aceptable y un interés constante durante toda la partida. RECOMENDABLE. TMA
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