La amenaza que vino del espacio Desde que el hombre supo que las fronteras de sus viajes iban más allà de los límites de la Tierra, la posibilidad de contactar con seres extraterrestres se convirtió en algo más que un sueño. Pero ¡cuidado! puede que no todos los hombrecillos verdes sean amables. Actualmente el Voyager 2 navega sin tripulación hacia los confines del universo con un mensaje de paz y amistad dirigido por la raza humana a posibles formas de vida alienígenas. Pero no es la primera vez que un proyecto de este tipo se lleva a cabo. Hace ya mucho, en 1973, el Pioneer 10 abandonó el Sistema Solar con una misión parecida. Hoy, en 3021, el Pioneer 10 regresa a la Tierra a bordo de una nave extraterrestre. Desafortunadamente, su tripulación no es todo lo amistosa que pudiera desearse y antes de abandonar la nave conectaron el mecanismo de autodes-trucción. Ni que decir tiene que nuestra misión consiste en penetrar allí y desactivar ese mecanismo. Extreme no es un juego fácil, ni mucho menos. Cierto es que en cada partida se avanza un poco más que en la anterior, pero el progreso resulta tan lento que puede llevarnos al límite de la psicosis destructiva de joysticks, teclados e incluso monitores. Y todo esto viene motivado en parte por la ausencia de instrucciones en el manual. No resulta fácil jugar las primeras partidas sin ninguna explicación sobre el armamento, porque de entrada nos encontramos recluidos en un recinto cerrado sin posibilidad de escapatoria por la izquierda y con unas compuertas que nos impiden el paso por la derecha. Hay que jugar un poco para adivinar que la navecilla que sobrevuela la parte superior izquierda del recinto inicial nos proporciona otros armamentos y ventajas si disparamos sobre ella, y que precisamente el uso de una de estas ventajas nos permite adquirir la velocidad necesaria para burlar las compuertas de la derecha y acceder así a otras escenas del mapeado.    
Pero parece ser que no será éste el único problema con el que nos vamos a topar. En todo momento debemos estrujamos un poco el cerebro para llevar a cabo una determinada misión: recuperar el cristal de energía, vestir trajes de hidronauta y sumergirse en tanques de combustible, usar el exoes-queleto que aparece en la portada del juego... Y la verdad es que, tras un primer acercamiento en el que pensamos encontrarnos tan sólo con un ar-cade de disparos, tener que pensar un poco para poder avanzar en el juego no parece tan mala idea. De todas formas, aquí tenéis unos pequeños consejos para que la misión os resulte lo más sencilla posible desde la primera partida: - Comenzamos a jugar bajo un haz de luz que baña a nuestro personaje. Esta luz no significa que estemos siendo teletransportados a la nave ni mucho menos, sino que nos regenera la energía y el número de disparos que podemos efectuar. Podemos hacer uso de esta ventaja en cualquier momento.
- Teniendo en cuenta la ayuda anterior, no hay que preocuparse de la escasez de disparos a la hora de gastarlos para conseguir Turbo y Shield. Así que usa todos los que consideres necesarios, pero no te entretengas demasiado o el paso del tiempo será irrecuperable.
MegaOcio
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