 
En el número pasado comentábamos un programa, Dakar 4x4, que es el hermano mayor del que nos ocupa. Si recordáis un poco, la calificación que le dimos no era precisamente de las mejores. Dakar Moto lleva todas las trazas de seguir sus pasos. Y es que prácticamente los dos programas son idénticos, con los mismos defectos y las mismas y escasas virtudes. Así y todo, a nuestro juicio Dakar Moto supera mínimamente a su compañero, la manejabilidad de la moto y su conducción está algo más trabajada. La pantalla y los gráficos son exactamente iguales en ambos programas con la única excepción de que en uno se supone que conducimos un coche y en el otro una molo. El efecto de los espejos retrovisores sigue sobresaliendo y en este caso en vez de encontrar uno tenemos dos. Para comenzar a correr lo primero que tenemos que hacer es repartir una serie de puntos entre víveres y piezas de repuesto, si no lo hacemos a la primera de cambio nos vamos al traste. En la zona derecha de la pantalla encontramos un mapa que nos indica en todo momento nuestra posición en la carrera. Debajo del mapa tenemos el indicador de víveres y piezas de repuesto. En la parte superior izquierda de la pantalla está el indicador de marchas. El cambio funciona correctamente aunque a veces es un poco "duro". Los gráficos siguen siendo bastante aceptables hasta que nos encontramos con el motorista que corre delante nuestro, la facha del pobre rompe con lodos los es quemas. Y en cuanto a conducción se refiere mejor no acercarse a 61 por que no hay forma humana de adelantarle. En cuanto lo tenemos a un paso (aunque aún no lo hayamos alcanzado) nos arreamos el tortazo. Respecto al sonido todo funciona igual que en DAKAR 4x4, por lo tanto bastante regular. El ruido de abejorros nos persigue durante todo el tiempo que estamos corriendo. La música o algún tipo de melodía está ausente. Por lo tanto, como conclusión, DAKAR MOTO es un juego muy pobre, con un nivel de adicción comparable al de las satisfaciones que obtenemos al jugar con el programa, o sea nulas. Está carente de cualquier tipo de acicate, desde el principio te limitas a conducir y a chupar rueda hasta que llegas al final, sin más. Amstrad Acción
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